jueves, 15 de enero de 2009

XXX ENCUENTRO CORAL CIUDAD DE LA LAGUNA Y XXV MUESTRA CORAL DE NAVIDAD DE LA OROTAVA.



muy serios todos.

Para nosotros los Encuentros Corales en el Archipiélago son de las citas más importantes del año, sobre todo desde que el Gobierno de Canarias nos ha otorgado subvenciones para actuar fuera de las islas a través del programa "Canarias Crea". Y es que son las oportunidades que tenemos de presentar nuestro trabajo, no ya ante el público en general, sino ante los compañeros coralistas de otras formaciones con los que coincidimos en estos eventos. "Competidores" naturales por las ayudas estatales, en estos encuentros los compañeros tienen la oportunidad , independientemente de premios y otras distinciones, de oirnos y juzgar nuestro trabajo por sí mismos, esto es sagrado para nosotros. En ese sentido, en ambos encuentros acabamos enormemente satisfechos con la respuesta que recibimos desde todos los colectivos y del público en general. Fue impresionante. Aparte de hacernos sentir muy orgullosos, nos reafirmaron en que estamos transitando por la senda correcta con nuestra propuesta y animamos desde aquí, a quien pueda interesarle, que se ponga en contacto con nosotros si necesita nuestra ayuda u orientación para cualquier cosa. Un honor.




"al loro" vamos a empezar "Lux Aurumque". Concentración.


En cuanto al desarrolo en sí de nuestra participación en los encuentros, nosotros también acabamos muy satisfechos con lo realizado.


El Encuentro Coral de La Laguna, el más antiguo y el más importante de Canarias, cumplía nada menos que su XXX aniversario y volvía al recinto que lo vio nacer en su día, el "Teatro Leal". A nosotros nos vino muy bien el cambio, porque, apenas dos semanas antes, habíamos estado metidos en el Teatro una semana entera, entre ensayos y funciones, para participar en la obra "Apaga la luz y enciende los sueños" de Mariano Vega; por lo que conocíamos muy bien el recinto: el escenario, las bambalinas, la acústica etc. Es decir, sabíamos qué nos íbamos a encontrar cuando se abriera el telón y eso fue fundamental. Nos tocó actuar uno de los días más importantes, el viernes, junto el coro infantil de Exeter, Inglaterra, coro estrella del evento. Al ser un teatro y no un recinto religioso, pudimos ofrecer una buena muestra de nuestro repertorio que es lo que nos gusta, tanto sacro como popular; y la respuesta fue magnífica, el público, que prácticamente llenaba el teatro, parte de él componentes de otras corales, nos devolvió, calurosamente, su satisfacción por lo escuchado. Muchas gracias. La única pena que nos quedó fue no poder actuar el Domingo donde hacían una pequeña intervención los coros que estuvieran celebrando alguna efemérides. En principio íbamos a participar ese día puesto que en 2008 y por esas mismas fechas, se cumplían XXV años de nuestra fundación, pero los organizadores nos dijeron que eran muchas las formaciones que estaban en nuestra situación, que se podía extender mucho el acto y decidieron escoger para intervenir a las formaciones más antiguas. Por supuesto, lo aceptamos gustosamente, pero fue una pena.


La otra cita casi simultánea fue la XXV Muestra Coral de Navidad Villa de la Orotava. El encuentro de la Orotava, que es como lo conocemos todos, ha sido siempre para nosotros un compromiso ineludible por entrañable. Se ha celebrado siempre en alguna iglesia de la villa, desde hace unos años, en la Concepción, y durante una sola jornada; esto hace que la cercanía entre público y participantes sea total, si hay algún viejo amigo del mundo coral que hace tiempo que no ves, búscalo en el encuentro de la Orotava, literalmente, te tropezarás con él, seguro. Dado el número de corales intervinientes se podían cantar sólo dos obras, no tres, que es lo habitual. Siguiendo un simil pugilístico, a este público había que tratar de ganárselo por "KO", no había tiempo de ir ganándoselo por "puntos"; por lo tanto había que acertar de pleno con las obras a interpretar, nosotros elegimos: "Crux fidelis" del Maestro y amigo venezolano César Alejandro Carrillo; y "Lux Aurumque" de Eric Whitacre. La respuesta que recibimos de la concurrencia fue similar a la de La Laguna y mucho más cercana, porque en la Iglesia de La concepción de la Orotava, no es que el público esté cerca, es que prácticamente te envuelve. Un orgullo. Como colofón, además, le ofrecieron a la compañera Celia, una intervención en solitario que nosotros, naturalmente, hicimos propia y que nos hizo sentirnos también muy orgullosos.


En fin, el objetivo, cumplir con la obligación de mostrar en casa y ante tus compañeros, eso tan renombrado que dices que estás haciendo fuera, se cumplió en un ciento por ciento, y, encima, les gustó. No se puede pedir más.



todos con cara de "va bien la cosa, va bien"